Calma

“La vida es lo que es y no lo que debería”

Decía el gran Facundo Cabral

¿Cuál es la mejor forma de enfrentarnos a las situaciones a las que estamos expuestos a diario?

A pesar de lo que se muestra en las redes sociales, la vida está llena de altibajos ¡y qué sería de la vida sin este ritmo sanador! Como las olas del mar, como los ciclos de la luna, como las estaciones del clima, como los equinoccios y solsticios, todo tiene un ritmo, un movimiento oscilatorio del péndulo del vivir.

El universo tiene la virtud de mostrarnos sus misterios a través de nosotros mismos

Cada cierto tiempo debemos enfrentar retos, problemas, situaciones estancadas, limitaciones, creencias impuestas, entre otros. Ya sea a diario, cada par de meses, años…siempre hay expresiones de nosotros mismos en otras personas, lugares, vivencias, que deben sanarse ¡Cada una de ellas es una oportunidad para crecer! Nuestra realidad cambia conforme cambia nuestra perspectiva.

Ahora bien, si estamos desconectados de nosotros mismos todas estas situaciones nos pueden manipular y mover a placer; como una pequeña rama en una tormenta en el mar, el viento, la lluvia y las corrientes decidirán nuestro destino. Sin embargo, aunque no podemos cambiar la tormenta podemos cambiar el contexto, podemos elegir ser una sólida roca que, a diferencia de la rama, espera a que pase la tormenta en las tranquilas aguas del fondo marino.

¡Somos alquimistas, no sólo seres de oficios!

Esta transmutación y capacidad de enfrentar las situaciones la logramos a través de la calma. Mas ésta no debe ser el resultado forzado de las presiones externas, sino nuestro estado natural de ser. Producto del aprendizaje del camino, las lecciones que recordamos y que ya están en nosotros. Herman Hesse en el Juego de los Abalorios decía:

“En tiempos de inquietud y preocupaciones colectivas, un ser humano es tanto más útil, cuanto más encamine su vida y su pensamiento a lo espiritual. Cuanto más haya aprendido a adorar, a observar, a reverenciar, a renovarse, a servir”

La calma es un súper poder en estos tiempos de premura y agitación. Cual coraza, cual escudo, traje, músculo, magia. Nos protege de lo externo, lo que no podemos controlar y que puede robar nuestra luz; la alegría, la esencia del vivir.

¿Y cómo desarrollamos ese poder?

¡Ejercitándonos! Empero no físicamente, sino mental y espiritualmente.

Hoy les quiero compartir 5 herramientas para desarrollar esa calma, pilar del bienestar continuo y perenne, el Jaquín o Boáz de nuestro paso por este plano de alegría y aprendizaje.

1. Observar a la Naturaleza

Es el mejor ejemplo, no solo de calma, sino de quietud. Todo pasa a su debido momento, la vida misma se desarrolla a través del silencio y la armonía. Así como dice el taoísmo, la mejor respuesta a las interrogantes, nace por sí misma. Como agua turbia que con el tiempo asienta el sedimento dejando entre ver la claridad del agua.

¡A rodearse de la energía que quieren atraer a su vida!

2. Adecuada respiración

Respirar-Spirare-Espíritu

“La respiración es tu vínculo con la vida, la conexión directa con tu espíritu”

Dashama Konah Gordon

¿Cómo es nuestra respiración cuando nos enfadamos, asustamos o nos preocupamos? Mantener una respiración lenta y rigurosamente dominada nos permite recibir los “golpes”, como los músculos entrenados de un atleta.

3. Observador Observado

Observarnos a nosotros mismos, sin juzgarnos. Sólo observar lo que hacemos, qué nos altera el ánimo, cómo reaccionamos ante nuestros seres queridos, amigos, colegas.

La auto observación es la mejor forma de conocernos y entender cómo podemos mejorar.

“Si algo puede alterarnos fácilmente es porque estamos fuera de balance”

4. La meditación

Quietud-concentración-calma

El vibrar conscientemente con cada parte de nuestro cuerpo modifica progresivamente nuestro cerebro, nos hace personas más calmadas y felices.

5. Alimentación

Las células de todo el cuerpo se regeneran constantemente y a ritmos diferentes dependiendo de la parte del cuerpo, por lo que eventualmente ¡nos convertimos en lo que comemos! En muchas culturas alrededor del mundo prefieren ciertos alimentos por sobre otros para favorecer la claridad mental y la meditación. Debo decir que desde mi experiencia, una dieta basada en plantas me ha ayudado mucho en este sentido y a darle más equilibrio a mi vida, sin embargo, los invito a cuestionarse esto y a prestar atención a su cuerpo y a los alimentos que mejor les sientan, física, mental y espiritualmente. Cada uno de nosotros es distinto.

Por último, los dejo con una de mis frases favoritas del poeta y escritor Pablo Neruda, muy acorde al tema.

Un abrazo, muchas paz y plenitud.

“Aprende a nacer en el dolor y a ser más grande que el más grande de los obstáculos, mírate en el espejo de ti mismo serás libre y fuerte y dejarás de ser un títere de las circunstancias porque tú mismo eres tú destino.

Levántate y mira la luz del sol por las mañanas y respira la luz del amanecer. Tú eres parte de la fuerza de la vida, ahora despierta, lucha, camina, decídete y triunfarás en la vida, nunca pienses en la suerte, porque la suerte es el pretexto de los fracasados.

Por: Atahualpa Pérez.